8 de septiembre de 2012

No importa ya que digas 'lo siento'.

Hace mucho que quería escribirte esta carta, mucho más después de recibir la tuya. Al leer tus últimas líneas sentí que el corazón se me saldría del pecho. No quiero que mueras…
Disculpa si las líneas se ven borrosas pero después de escribir esa última palabra he comenzado a llorar como no lo había hecho en años. Años atrás, cuando estaba contigo, cuando decidí que más nunca volvería a derramar una lágrima por ti y sin embargo aquí estoy, con las mejillas húmedas y los ojos enrojecidos. A veces siento rabia, porque tú cambiaste mi vida por completo, me cambiaste como persona y como mujer. Contigo sentí millones de cosas, así como me hiciste la mujer más feliz del mundo, también me hiciste la más miserable e infeliz de todas.
Todo absolutamente todo lo que sentí contigo, jamás lo volveré a experimentar con nadie, en parte eso me alegra como también me entristece. Me alegra porque sé que no volveré a sentir tanto dolor, un dolor que me destrozaba por dentro, pude sentir como mil cuchillas me atravesaban el cuerpo cuando me dijiste esas horribles palabras, cuando descubrí tus mentiras.
Pero mira aqui estoy,sonriendo,siguiendo adelante sin ti.Y si es posible que a veces te eche de menos y demas pero no te necesito.