Ha aparecido, pero como siempre, en el momento menos oportuno. Yo admito que a él lo amé más que a nadie y a nada en este mundo, pero el tiempo y el destino siempre se opuso entre nosotros, y la único que podía hacer para seguir viviendo, era olivdarlo. Siempre lo intento, aunque en realidad no quiera, pero deba.
